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WILLPOWER: Distribución, distribución, distribución.

La bien honesta opinión de Willy Holland
09 Mar, 2016

Ya tiene más de un mes que La Covacha reportó que Fantástico, la cadena de tiendas de cómics en México, dejaría de vender cómics de licencia de Editorial Televisa, Panini, Kamite y Bruguera (si es que aún manejaba estos últimos). Desde entonces se abrió una, digamos, interesante discusión sobre las razones del rompimiento de relación laboral que expuso el dueño de la cadena.

La gran mayoría de las reacciones fueron más que negativas hacia la tienda y su dueño, acusándolos de querer vender más caros los cómics y hacer berrinche por no poder hacerlo.

Por mi parte hubo, hasta cierto punto, un sentimiento de empatía y me quedé con la segunda razón expuesta, la cual me hizo click de inmediato y cito a continuación:

2. No respetan los canales de distribución. Para todas las editoriales mexicanas, sin excepción, se les hace muy facil vender directo al público (¡y con descuento!) sin darse cuenta que merman por completo el mercado de sus comics. Las distribuidoras van a recibir mayores devoluciones y a las tiendas se nos distorciona el volumen y demanda para poder determinar los pedidos de los siguientes números. No estamos en contra de que participen en las convenciones de comics, pero si lo hacen, debe ser con fines únicamente promocionales, y absolutamente no para venta de sus comics. Una editorial nunca va a tener la presencia constante con sus lectores como lo tenemos las tiendas de comics con nuestros clientes que vienen cada semana, cada mes, al punto de venta. Deberían de seguir el ejemplo de las editoriales gringas: Marvel, Image, Dark Horse y DC jamás venden directo a público y todas su ediciones, hasta las variantes exclusivas, siempre son canalizados a travez de Diamond Comics, la única distribuidora de comics que hay.

Lo que me parece atinado sobre las críticas hacia este punto es que es un tanto iluso querer comparar la forma en la que funciona la industria de cómics americanos con esto que tenemos en México. Todavía nos falta mucho camino para llegar a algo parecido o al menos a algo funcional. Aún así, ya sea hablando de cómics o de cualquier otro rubro comercial, las prácticas de venta directo al público por parte del fabricante me parecen, por ponerlo leve, muy poco sanas si se quiere tener algo como una “industria”.

Piensen en cualquier otro tipo de producto. Digamos: coches. No vemos a las armadoras vendiendo sus autos directamente (ni con descuento) al público en cada oportunidad que tienen, sino que todas las ventas al consumidor final se hacen por medio de las concesionarias. Se cuenta con una cadena de distribución en la que las marcas confían y a través de la cual llevan a cabo todas sus estrategias de promoción.

No todo es oscuridad en este camino hacia tener una industria funcional de los cómics en nuestro país. Algunas de las iniciativas que me vienen a la mente y que pueden ayudar a mejorar la cadena de distribución por parte de las editoriales son:

– Bruguera tiene una lista de tiendas que manejan sus productos en cada cómic.
– Panini ha estado haciendo algo así, pero por medio de Facebook.
– Las cuatro editoriales han participado activamente promocionando la encuesta Anti-Hero, que, al fin y al cabo, es una iniciativa de una tienda de cómics.

En fin, creo que es una cuestión que se puede abrir a un diálogo cordial entre editoriales y tiendas de cómics. Para empezar, echo al aire la propuesta y a ver quién la lee, de organizar un panel en La Mole con participación de las editoriales de licencia y las tiendas de cómics. De perdida algo con sólo representantes y dueños de tiendas de cómics.

Chicle y pega. Shot lugar.

@willyholland