¡Woops!

Parece que hubo un error, pero no por mucho. Ayúdanos reportándolo con este botoncito:

Mmmta, ¡les aviso pues!

Detective Comics #35: Icarus

Reseña traída a ustedes por Bruno Navarrete
11 Feb, 2015

8.1

“Montaña rusa” es un buen término para las historias de Detective Comics en The New 52: el inicio con Tony S. Daniel (gran favorito mío) con el Dollmaker y el rostro del Joker dio una fuerte inyección de entusiasmo a quienes empezamos a leerlo. Fue variando con historias que involucran clásicos como el Penguin (rara vez lo aprecio, aquí vale la pena) y Man-Bat (lo mismo), y algunos cosas no tan vistas como los arcos de Mister Toxic (meh) o Wrath. Sin embargo, me sentí particularmente intrigado cuando supe que Francis Manapul y Brian Buccellato migrarían de Flash a esta serie.

Flash Vol 1. Buccellato Manapul

El arte que esta mancuerna mostró en el inicio de las aventuras del Velocista Escarlata se volvió inconfundible, particularmente por sus mañas de romper la viñeta tradicional (lo cual se trasladó a Detective Comics) y de “esconder” el título The Flash y la leyenda introductoria de DC dentro del panel en lugar de separarla como comunmente sucede. De igual forma, el brillo de sus colores dio muchísima chispa a una de las pocas series no tan sombrías de DC Comics, lo cual me llevó de inmediato a pensar: ¿cómo lograrán llevar este peculiar estilo a Detective?

Detective Comics Icarus. Buccellato Manapul

Así…

La historia de su primer arco, Icarus, permite sin duda utilizar una paleta de colores mucho menos conservadora que en buena parte de los títulos de DC. Cada página tiene destellos que el lector no espera y que añaden sorpresa a la lectura de una historia bastante interesante con referencias a otros momentos de Gotham en The New 52, como los eventos iniciales de Batman Eternal, además de mostrar un lado del buen Harvey Bullock que pocos conocemos.

Detective Comics Icarus. Buccellato Manapul

¡Gatos! :3

Por si fuera poco, las viñetas siguen siendo plastilina para estos dos narradores que juegan con su tamaño, posición y forma en todas las páginas del arco.

La única falla notable para mí es que algunos globos de texto quedan algo ambiguos cuando dos personajes están hablando “fuera de cuadro”, lo cual puede causar un poco de confusión en el lector si se distrae fàcilmente o lee muy rápido (yo, a veces).

De ahí en fuera, me complace anunciar al público mexicano que está por experimentar el trabajo de un gran equipo creativo que espero se quede al frente de esta historia por mucho tiempo y evolucione al grado de ser referente en la narrativa visual de las historias del Mejor Detective del Mundo.